NOVEDADES

Thursday, April 12, 2007

Relato: El primer abrazo de Monseñor

Fue en los postres cuando el tío Juan soltó la noticia que anunció nada más sentarse a la mesa del restaurante al que iban a celebrar las reuniones familiares. Amapola nunca olvidó la cara de la abuela. Ella también suponía que la única novedad familiar era la boda del primo recién regresado de EEUU para trabajar de director de una sucursal bancaria en Santander.

-Mañana va a salir el anuncio de mi nombramiento como obispo...
-¡Obispo! -exclamaron todos al unísono menos la abuela, que unía sus manos en una oración silenciosa que elevaba a un cielo que suponía por encima del techo escayolado del restaurante.

Las hermanas se levantaron para abrazar al nuevo monseñor, pero el tío Juan las apartó. El primer abrazo del obispo fue para la señora de impecable peluquería y amplia exposición de joyería en cuello y manos, que rezaba a la Madre del Cielo por el favor inmenso de la elección de su primogénito.

Amapola acaba de recibir una llamada del Ministerio de Asuntos Exteriores. El tío Juan ha sido liberado por la guerrilla colombiana después de un mes de cautiverio.

-Liberaron al tío, mamá.

La madre de Amapola dice que no esperaba menos. Han pagado un millón de euros por el rescate.

Amapola vuelve a ver a la abuela, ya difunta, mirando al techo del restaurante, rezándole a la Virgen por cumplir su deseo del obispado para su hijo Juan. ¿Cuánto no habrá rezado esta vez?