Querido diario: No sé hasta cuando me inventaré y me reinventaré. Me sorprende a mí misma encontrar una nueva idea para poner en práctica hasta el punto de que no me reconozco. Cuando entro en Internet dejo de ser la pobrecita que todos desprecian. Soy otra. Un ciclón que no cesa de reinventarse. Muchos se caerían de la silla si le pusieran cara a Yolanda Smith. Lo único cierto son mis poesías, mis relatos; y ni siquiera eso es una verdad para las paredes que me rodean encerrándome en una prisión. Para ellos soy una mierda. Casi me lo han hecho creer a fuerza de cerrarme las puertas, decirme tú sobras, aquí ya tenemos gente para eso, eres anoréxica y otras lindezas por el estilo. Esa es la sociedad real que me rodea, que conozco, que he conocido. Por eso soy canalla cuando entro en Internet y me invento miles de nicks. Sé que mi destino, más pronto o más tarde es el suicidio. Nadie me quiere. $$$$$$$$$$ Ha amado hasta el divorcio impuesto a un Adán creyente, después se fue pidiendo la custodia de Abel, su Abel. Un puñetazo en las nubes le tiró una sentencia de dos hijos, la condenó a la cadena del trabajo, la hizo esclava del salario injusto y los horarios a ella, a Eva. Respondió alargando la sonrisa desde un lunes a un sábado, pintando los labios con pimienta abrazando la pancarta del amor. Respondió prestando manos cenicientas, dejando un sueño en el balcón, subiendo los pies a los tacones, comiendo la ira con salmón. |
Thursday, May 28, 2009
El despertar de Eva
Monday, May 25, 2009
Amor en tiempos de crisis
Querido diario: Estoy que le pegaría un grito al primero que me encontrará por delante. Bueno, no al primero, sino a uno que yo me sé y a unas cuantas que también me sé. Pero es mejor callar. Toca callar, morderse las uñas y aguantar el tirón. Me digo que quien resiste gana. ¿Gana? Yo no gano ni resistiendo, ni tirando la toalla, ni explotando, que es lo que me pide el cuerpo en este momento. No gano y no es mía la culpa. La culpa es de esta sociedad injusta que siempre me pone la zancadilla y me tira mis torres al suelo. ¿Por qué no me dejarán vivir en paz? Cuando encuentro un sitio para ganarme la vida, vienen a jodérmelo, y las alternativas simplemente no existen. Muchas veces digo que soy una paria y no es una exageración. Es la definición que más se acopla a mi mísera existencia. Yo tendría que vivir como una reina, lejos de preocupaciones de supervivencia. Pues no, señor, aquí me tienes contando hasta los céntimos, cabreada, furiosa. Debe ser mi destino, o no lo es, o ya no sé qué demonios es esta zanja de la que no salgo; de la que no me dejan salir. La vida es injusta. Esta sociedad es injusta. Dios es injusto. ¿Dios? Vete a saber si existe o es un cuento como los míos, que tienen de única verdad que yo los escribo y punto. Estoy harta. Tengo la sensación de haber quemado ya todos los cartuchos. La publicidad sigue sin funcionarme como yo quisiera. Ojalá pudiera asociarme a la SGAE a ver si quitaba un sueldo todos los meses para vivir decentemente, pero allí sólo quieren a los cuatro enchufados que sacaron un disco hace siglos y ahora viven como reyes. Estoy harta, harta, ¡harta! Tan harta estoy que me pregunto qué demonios hago yo aquí; para qué he venido yo a este mundo en el que les sobro a todos. $$$$$$$$$ Abrázame como cuando eramos clase media. Tengo frío bajo esta luna que dicen de Valencia. Abrázame hasta hacerme olvidar a la señora Pobreza. Tengo miedo ante el rostro de un plato huérfano. Abrázame hasta hacerme soñar con un gran banquete. Tengo miedo al mirar la despensa y encontrarle los huecos. Abrázame como cuando el Primer Mundo era nuestro. |
Saturday, May 16, 2009
Relato: Los okupas
Se asomó al balcón temerosa. Podían ser los dueños, unos amigos, hasta podían ser unos policías de paisano la pareja que se apeaba del automóvil. Tumbado en un sillón tapizado con piel estampada, Mariano jugaba con un puro apagado, ajeno a toda preocupación. -Ven aquí, nena, somos okupas. -Parecen novios -musitó Elena. -Quienes? -La pareja del coche azul. Están mirando la casa que se vende, la de enfrente. -Unos tontos -Mariano tira el habano a la mesa y prosigue-. Papá, mamá, dos niños, canario y perro, más la tía Hipoteca. Prefiero nuestra vida, nena. Me gusta ser okupa a mi aire. Vamos por la vida sin equipaje. Mírate, nena. Te has vestido con ropa de alta costura, te maquillaste con las pinturas de esa mujer de las fotos, calzaste sus zapatos. Y a mí aquí me tienes en plan señor. ¿Sabes lo que cuesta el traje que llevo? ¡El sueldo anual de un mileurista! Elena se estremece. ¿Y si los pillan? ¿Cuántos años de cárcel les caerían? Llevan cinco años viviendo a salto de casoplón deshabitado. En una ocasión tuvieron que salir de madrugada pitando porque llegaron los dueños y no era el caso de enfrentarse. Mariano no quería problemas. Siempre fue un hombre pacífico. -¡Vienen hacía aquí! -exclama Elena, asustada. -Querrán información sobre la casa en venta -aventura Mariano-. Voy a recibirlos, nena. Hace tiempo que no me relaciono con mortales comunes y me apetece hablar con un hombre dispuesto a hipotecarse. Les abre la puerta al primer timbrazo. El hombre, de cerca, suma unos cuarenta años y la mujer se ve igual de joven. -El cartel dice que aquí dan información sobre la casa. ¿Cuánto cuesta? Mariano los invita a café. Les cuenta que la casa la venden para pagar la residencia de sus viejos. -Nos cuesta un riñón. -Yo cuidé a mis padres en casa. -Mis viejos son difíciles de cuidar, amigo. Siempre discuten con mi mujer; no se entienden. -¿Están casados? -pregunta la joven-. No llevan ustedes alianzas. -Tratadnos de tú, por favor. Sí, estamos casados. Las alianzas las guardamos en la caja fuerte del banco-. Mariano baja la voz-. Son de oro blanco con diamantes incrustados. Elena lo deja hablar. Ella sonríe y calla. Casi se le escapa una carcajada cuando Mariano invita a la pareja a probar la casa. -Disfrútenla gratis un fin de semana. Después me cuentan. La pareja acepta. Un día llegan con un monovolumen lleno de chiquillos y se instalan. Mariano les da la bienvenida, permite que le presenten los seis hijos que han tenido en ocho años de feliz matrimonio, acaricia un perro que traen, les da la enhorabuena cuando el padre le confiesa la llegada del séptimo hijo para agosto. Esa noche quienes llegan son los dueños de las dos casas. Mariano y Elena marchan con lo puesto. -Deberíamos haber robado un coche. Estoy cansada de andar -se queja Elena. -No nos hace falta. Pronto encontraremos otra casa para disfrutar -contesta Mariano. Cuando suben al tren en un apeadero próximo, oyen las sirenas de la policía. Parece que van a detener a los otros okupas. |
Tuesday, May 12, 2009
Amando en verso
| Querido diario: Estoy cansada, harta, aburrida de esta vida absurda en la que sólo eres algo si tienes dinero. Todas mis ideas acaban en nada. Ni subo ni bajo. Estoy en la entreplanta de un acantilado del que no hay forma humana de salir. El dinero lo es todo. Es la felicidad. Con dinero te respetan, te admiran, te hacen la pelota aunque en el fondo te detesten. Eso es a lo que yo aspiro: a tener dinero para sentirme segura, para no temer que me falte el plato de comida o la ropa, para no hacer números para ver si me llega el presupuesto para los recibos o tengo que sacar unos euros de otra necesidad. La vida sin dinero es un asco. Lo digo yo que sé mucho de necesidades. Lo digo yo que estaría dispuesta a hacer cualquier cosa para alcanzar el paraíso. $$$$$$$$$$ Hoy me corre y me recorre como un río la nostalgia. No resisto el reloj y me sobra el calendario. Esa foto que me mira es mi cara menos años. Una niña a mi espalda se me clava de retrato. De la radio encendida salen voces que me amargan el sabor de una manzana. Yo existo y no encuentro hoy mis pasos. |
Wednesday, April 22, 2009
Mi don Juan
Querido diario: Ando liadísima en mis nuevos proyectos que no sé cómo sacar a flote o, mejor dicho, sí sé que salen pero no sé si flotan lo suficiente como para llegar a la costa. Mi problema es lo que decía Galbraith: el único que tienen las personas pobres, tener más dinero y punto. El dinero solucionaría todo. Lo tremendo es que no consigo dar con el método que me haga rica de una vez, aun estando dispuesta a casi todo. Sigo escribiendo, más para mí que para los demás. ¿Por qué voy a andar regalando a cambio de nada? Lo justo sería que la gente pagara mis poesías y mis relatos. Estoy segura de que hay personas que me leen que están forradas que podrían esmerarse más a la hora de colaborar con la publicidad que tienen mis blogs. Seguro que alguno o alguna piensa que pongo publicidad para decorarlos. La gente que no tienen necesidades pecuniarias tiene ideas muy extrañas. Les parece que lo importante es el amor. ¡Menuda tontería! Sin dinero no hay amor, ni amigos, ni respeto, ni nada de nada. Sólo puedes sentirte una persona digna cuando tienes una cuenta corriente recibiendo euros en abundancia regularmente. $$$$$ No sé si me recuerdas o has olvidado a tu princesa, la que jugaba con dos muñecas, tenía bruja, también niñera, no le faltaba la cocinera, los suegros eran como los Reyes Magos por padres de un Heredero. Pasó el tiempo, no mi recuerdo, porque me olías como el ramito de violetas. Yo no sabía si don Juan era hombre pasado o pretendiente. Imaginaba tantas respuestas a mis preguntas, a mis sospechas, y fui creyendo como una atea en tu existencia hasta quererte. Quiero pensar que hoy ya vuelas sobre las rejas de tu tristeza y te abrazas a la certeza del quiero y puedo echar los brazos hacia la puerta. |
Friday, March 20, 2009
Amando en verso
Querido diario: ¡Por fin una buena noticia! Salir de donde no estás a gusto es motivo de celebración. He aprendido. Donde hay un chivato calumniador es mejor no estar porque, en vez de ganar, pierdes. Hay otros sitios donde sacar unos euros para completar mis pobres ingresos. Yo siempre he sabido buscar, reinventarme, cabrearme, salir de mis cabreos. Yo soy Yolanda Smith y tantos otros nicks que casi pierdo la cuenta. Me cuesta reconocerme en el nombre del Registro Civil. ¿Qué hay en mí de aquella pobre inocente? Nada, absolutamente nada. Este es un blog para darle rienda suelta a mis cabreos, para decir que el mundo es un asco, para ganarme enemistades. Sé que muchas de las opiniones expresadas levantan ampollas. Es lo que pretendo: molestar, ser incorrecta. Por eso no voy a modificar el post anterior. Me parece absurdo censurar lo que escribí en un momento de cabreo porque las verdades más grandes las dice la gente cuando está indignada. $$$$$$ Allí estabas tú, en las margaritas, anunciando un soplo de alegre primavera. Sacudí mi tristeza y sonreí por decreto, me obligué, insistí, y lo fui consiguiendo. Bastó una flor vestida con pétalos para sentir tu beso en mi aliento. Debía continuar, seguir, no hundirme, volver a volar, seguir el camino. |
Saturday, March 14, 2009
Amando en verso
Querido diario: No hay buenas noticias para mí, cosa normal. Mi filosofía de vivir y dejar vivir me va a costar un buen puñado de euros. En fin... los pobres solemos ser generosos; estamos acostumbrados a pasar hambre, a ir vestidos con harapos, a no tener esos tres euros libres para comprar un nuevo bolso en los chinos o diez euros desocupados para adquirir las botas negras que llevo viendo toda la semana de rebajas y que me vendrían de perlas para sustituir las botas que llevo hoy puestas. Esa es mi verdad: soy pobre, soy una paria. Y mi verdad se completa diciendo que siempre aparece alguien para joderme más de lo que ya me jode la vida. Esta vez me han puesto al borde del abismo. Sólo pensarlo hace que se me crucen los cables. ¿Cómo voy a llegar yo a fin de mes ahora?... ¿Fin de mes? ¿He dicho fin de mes?... Me veo otra vez sin dinero para pagar el bus, andando hasta acabar con los pies, comiendo arroz solo durante meses hasta que vuelva a encontrar otra fuente de ingresos, sin poder comprar ni una barra de labios,... ¿Y los recibos? ¿De dónde voy a sacar dinero para pagar los recibos? Tengo ahorrado para recibos de unos meses y por mucho que ahorre, por mucho que esté sin calefacción, que apague todos los aparatos eléctricos, que evite encender las luces acostándome cuando cae la noche,... Es para matarse. Sí, es lo que debería hacer: suicidarme de una puta vez. Y lo haré si no consigo ingresos en un mes o dos. Me niego a volver a aquella pobreza. Guardaré el importe de los barbitúricos y, cuando vea que no hay para más, me los tomaré y ¡a dormir eternamente! Esta vida no merece la pena. Me han quitado las ganas de luchar justo cuando empezaba a salir del pozo. ¿Por qué no me dejarán vivir en paz? Pues no. Hay que hacer justicia. Algo has hecho mal. ¿Y qué ha sido? ¿No le has cedido el paso a una ancianita millonaria? ¿No le hiciste una reverencia a un señorito pijo? ¿Te olvidaste de darle los buenos días a ese imbécil trajeado? Posiblemente. Ése es mi pecado: la falta de humildad con los ricos. Yo soy una paria aristocrática, de las que levantan la cabeza y miran por encima del hombro de su pobreza a los beneficiados de la sociedad opulenta, y eso no se perdona. Seguiré siendo como soy porque hace años que he elegido vivir de pie y no de rodillas. Me da igual. ¡Enteraros! Me importáis todos una mierda. Sí, sí, tú también, que ya sé que lees mi blog y no le das un click a la publicidad ni por compasión. Tú también disfrutas con mi pobreza. Te imagino meapilas, con mucha caridad cristiana hipócrita y con una gran opinión de ti mismo. Me das asco. $$$$$$$$$$ El brujo cazador huele mis pasos, le pone precio a mi trabajo, quiere el fin de mi contrato. Acaba divirtiéndome su carrera de obstáculos. No sabe el pobre brujo lo alto que yo salto. Persigue mis kilómetros, olfatea las plantas, le reza al demonio, maldice al que manda. Se hace cuatro cruces cuando cruzo la sala, asoma una ceja a mi nómina escasa, calienta los oídos del jefe cotilleando. El brujo cazador no caza y es cazado como un confesor sobrado de pecados. |
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