NOVEDADES

Friday, September 18, 2015

La mano herida

1

La mano acabó la rehabilitación
y se vino más delgada y menos herida,
como las ramas de los árboles injertadas.

Atrás quedan meses de lucha, dolor...
Delante se abre la incertidumbre
del hueso pegado al mismo hueso.

Me parece imposible. ¿Fue cierto?
Un vuelo de una escalera al suelo
me parece la pesadilla de una tormenta
que deja en el cielo escritos los rayos.



2

Fueron meses de silencio de de lucha,
meses en los que pesaban los minutos,
el miedo y el azar echaban pulsos
encima de la mesa a todas horas.

No sé como aguanté cada segundo
aferrada a tu recuerdo y al fracaso
de no haber salvado tu sonrisa
de un adiós que pesa kilowatios.

Pensaba en ti, mamá, y me subía
por la espada de mis uñas despintadas.
Tenía que luchar por esa mano
herida en el trabajo mal pagado.

Luché como luchan los soldados
sin armas, sin saber y aprendiendo
con el pruebo y fallo y acierto
en un tablero de jaques a la Reina.

Te eché tanto en falta porque fuiste
mi luz y mi apoyo y mi vida,
el consuelo que tenían mis penas,
la razón de tantas alegrías.

No estabas para darme un grito
ni para ofrecerme el paraíso
que fueron para mí cada palabra
en mis momentos tristes y felices.