No existe la gente:
ignoro las personas
que llaman gente
porque son enemigos
los que dicen gente
y no quiero sufrir
oyendo a esa gente.
Cállense, por favor.
¡Silencio, gentes!
No aguanto sus palabras
hirientes siempre, gentes.
Poesías, relatos breves y confesiones socialmente incorrectas.