NOVEDADES

Thursday, July 22, 2010

Microrelato: Inmortal Dulcinea

 Yo soy Dulcinea, nacida en el Toboso para más señas. Me conocerás por haber enamorado a un hidalgo loco y por no tener otro protagonismo en "El Quijote" que la ausencia. Las mujeres, entonces, no contábamos, sobre todo si éramos campesinas pobres. Por eso Cervantes me negó diálogos y me dejó en un sueño de amor de su protagonista. Nunca se lo perdoné.
 
 Me hubiera gustado que don Miguel de Cervantes me diera un protagonismo real en su novela cumbre. Una boda entre don Quijote y servidora haría más asequible el libro a los alumnos. Las adolescentes apurarían las páginas hasta llegar al capítulo del sí quiero. Los adolescentes avanzarían en la lectura esperando el relato pormenorizado de la noche de bodas. Hasta yo me sentiría mejor. Ser un sueño es decepcionante. Eres y no existes. ¡Qué pena!
 
 El único consuelo que me dejó el gran escritor fue la inmortalidad. Aquí estoy, con quinientos años sobre mis costillas, más viva que nunca. Viva y joven. Joven y guapa. Inmortal.